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Archivo de la categoría: Recuperando trastos

Reciclando: Mueblecito de cajones

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En esta entrada mostramos de qué forma se pueden aprovechar unos cajones de madera que habían perdido su utilidad inicial.

Eran cuatro cajones de panel abiertos por uno de los lados. Tenían distintos colores, y alguno estaba desconchado, pero en general en buen estado.

Aquí están tres de los cuatro cajones para reutilizar. El cuarto llegó más tarde.

Aquí están tres de los cuatro cajones para reutilizar. El cuarto llegó más tarde.

Estos cajones tan divertidos podrían dar mucho juego en forma de mueblecito de estantes, por lo que llamamos al manitas de la casa para que nos ayudase con el diseño.

Tras arreglar con cola las grietas que había en alguno de los paneles, pintamos uno de los cajones de blanco, para hacer más atractiva la combinación de colores. Retocamos los desperfectos de los demás.

Después, se elaboró una base con ruedas, sobre la que apoyar el primero de los cajones.

Cajón con base de ruedas

El siguiente iría sujeto en cuatro puntos, mientras que los dos restantes quedarían fijados en un punto central, de manera que pueden girar. Tras ensamblar todo el conjunto, el resultado es el siguiente:

Aquí está el mueblecito de frente, con los cajones superiores ligeramente girados

 

Y aquí con el segundo cajón completamente girado, guardando objetos

Y aquí con el segundo cajón completamente girado, guardando objetos

Es un mueble muy útil para tener en el recibidor, o como mueble auxiliar, ya que gracias a sus ruedas se puede mover fácilmente. ¡Además, con el diseño y los colores animan cualquier estancia!

Renovando cosas de casa

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Esta semana decidimos hacer un lavado de cara a un componente de la casa: el cubo de la colada. Después de años y años cumpliendo con su papel, nos fijamos en él y lo vimos muy desmejorado…

Cubo colada antes @

¿Cambiarlo?

¡No, mejor pintarlo!

Así que en primer lugar pensamos en los colores: el naranja es un color muy animado y da luz, y para combinarlo….un color amarillo pastel quizás….no, no, más intenso….morado? si! podría funcionar =)

Después de comprar el spray naranja nos dimos cuenta de que pintaba un color muy fuerte, por lo que decidimos que el morado sería finalmente lila, para que no resultase una combinación demasiado chillona.Sprays pintura @

Para realizar esta manualidad lo mejor era escuchar el consejo del manitas de la casa. En primer lugar, antes de pintar hay que lavar aquello con lo que queremos trabajar, para eliminar polvo y grasilla que se habrá acumulado con el tiempo y que impediría una buena adherencia de la pintura. En segundo lugar, hay que contar con que la pintura de spray hay que utilizarla en un espacio abierto para evitar respirarla, puesto que es tóxica, así que decidimos ir a un descampado o una zona apartada, amplia y con una superficie que no importase manchar (nada de pintar encima de unas plantas o hierbajos, ¡pobrecillas! y menuda chapuza….). Esperamos a tener un día sin viento, porque si no, la pintura podría acabar fácilmente en el aire y en nuestra ropa. También es conveniente utilizar guantes.

Tijeras y cinta @

Las cintas con las esquinas redondeadas, listas para pegar

Había que pensar cómo ibamos a combinar los colores, qué pasos había que dar en cada capa de pintura. Decidimos hacerlo a rayas, siguiendo los volúmenes de la propia tapa. Así que, en primer lugar, pintaríamos con el spray lila, y posteriormente colocaríamos cinta de carrocero sobre las rayas y utilizaríamos el spray naranja. El ancho de las franjas era exactamente el mismo que el de la cinta de carrocero, sólo había que redondear las puntas. Las preparamos antes de salir de casa, y después nos metimos en el coche y pusimos rumbo a una zona abierta =)

Aunque no hacía mucho viento, soplaba una brisilla que había que tener en cuenta a la hora de colocarse para pintar, puesto que las gotitas de spray escapan con el menor movimiento de aire. Aquí tuvimos una pequeña desilusión, que fue que el lila del spray era demasiado claro, y casi no se veía   =( . En algún momento insistimos demasiado con el spray y acabó ocurriendo lo que no queríamos, ¡se nos hizo un goterón! Afortunadamente fue en una zona que luego quedaría cubierta por naranja, así que lo que había que hacer era rascarla una vez se hubiese secado.

Tapa medio pintada morado @

  La primera capa de lila

 

Cinta de carrocero en tapa @

  Protegiendo las zonas que queremos que queden lila.

 

Rascado gotas @

  Rascamos con una cuchilla las gotas de exceso de pintura.

 

Tapa naranja @

Aplicamos la capa naranja finalmente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Entre capa y capa hay que dejar unos minutos para que se seque y endurezca un poco la pintura, pero si se consigue aplicar una capa fina, ésta seca enseguida.

Tras unos minutos después de haber aplicado la última capa, y sin quitar la cinta de carrocero, regresamos a casa y dejamos las piezas en la terraza, para que terminase de endurecer la pintura. Al cabo de unas horas, retiramos las cintas y ya pudimos ver cómo había quedado.

Cubo colada después @

Comprobamos que el color lila apenas se distinguía del blanco, con lo cual decidimos darle una capa de morado más intenso. Repetimos el proceso de pegado de cintas de carrocero, esta vez por el exterior, y aplicamos una pintura con pincel. Finalmente, este fue el resultado:

Cubo colada final @

Para aprovechar el viaje, antes de salir de casa buscamos otros posibles objetos que agradecerían una renovación express, y dimos con un macetero que en sus orígenes había sido blanco, pero con la acción del sol, se había vuelto amarillo. Nos lo llevamos y le devolvimos su color inicial con el spray.

Macetero antes @

El antes…

Macetero después @

…y el después.

 

Reciclando vaqueros viejos

Esta semana presentamos una creación de otra aficionada a las manualidades y diestra en temas de costura, Mari.

¡Muchas gracias por la aportación!

Vamos a mostrar cómo ha confeccionado un bonito bolso a partir de unos vaqueros viejos.

Hay que aclarar que absolutamente todo es material reciclado: la parte exterior es el vaquero, el forro interior es de un pantalón de verano, y las cremalleras y demás piezas se han reutilizado de otras prendas viejas.

Detalle del asa del bolso

El cuerpo del bolso está sacado de una de las perneras, adaptándola al tamaño deseado. El asa del bolso es la cinturilla del pantalón, descosida y adaptada adecuadamente. Así se aprovecha la forma y la resistencia que tiene esta parte de la prenda. Después hay varios detalles confeccionados a partir de piezas enteras como uno de los bolsillos delanteros, una parte que llevaba un bordado, o el original y práctico bolsillo lateral para el boli, hecho con la tira de la bragueta y una de las presillas del cinturón.

Detalle del interior

Cogiendo las medidas de la parte vaquera, se monta el patróndel forro interior y una vez cosido se le da la vuelta. Se cose alrededor de la cremallera para sujetarlo. En esta parte también se pueden añadir bolsillos, en este caso hay uno.

¡Y nuevamente tenemos una creación original y personalizada! Me voy a rebuscar en mi armario, a ver si encuentro unos vaqueros!!

 

Reutilizando: de sábana a pashmina

Esta entrada tiene todo el derecho a aparecer con retraso. La verdad es que ha sido un trabajo largo y algo costoso, pero el resultado ha merecido la pena.

Todo comenzó con una sábana que estaba rota. Como era un poco vieja, la tela estaba suavecita y daba pena tirarla o hacerla trapos!! así que se me ocurrió convertirla en pañuelos para el cuello. Conseguí sacar dos cuadrados de un tamaño apropiado.

Uno de los trozos de tela listos para atacar con el ganchillo

Para comenzar a tejer el borde con el ganchillo primero saqué un hilo a la altura a la que debería pinchar en la tela para apoyar los puntos. Así no me torcería. Además, estando la tela desgastada era fácil separar el hilito. Eso lo hice en los cuatro lados. Hay que procurar no sacar el hilo demasiado cerca del borde, ni demasiado lejos, porque se nos puede deshacer todo o bien atrapar demasiada tela en las puntadas.

El siguiente paso ya es comenzar a tejer. Esta vez utilicé un hilo de algodón del número 12 y un ganchillo del 9, aunque bien habría aceptado un ganchillo del 11, habría quedado más fino.

La primera vuelta es la más difícil, porque hay que procurar hacer las puntadas a una distancia similar, y al llegar a la esquina hay que conseguir meter la tela de los dos lados y hacer unos cuantos puntos apoyados en el mismo hueco de la tela. El resto de vueltas son más sencillas, simplemente siguiendo el patrón deseado. En este caso, aquí dejo el mío:

En total son tres vueltas las que hay que hacer. En la segunda, hay que formar arcos de 7 y 3 puntos sucesivamente, apoyándolos cada 6 y 2 puntos de la vuelta anterior, respectivamente. La tercera vuelta es la más costosa ya que hay que ir formando los tréboles y las flores, cuya longitud del tallo se va alternando: una vez cinco puntos, otra vez tres. Al principio cuesta, pero como el pañuelo es grande se acaba aprendiendo de memoria =).

Para finalizar, añadí en las esquinas dos detalles a modo de colgantes, que muestro en la siguiente imagen.

Una vez terminada la labor optimizaremos el resultado pasando la plancha para dejar bien encaminados los puntos y dar forma a los arcos y las flores que se han quedado un poco pochas. ¡Y listo para llevar!

Renovando el armario II – Dos faldas a partir de una

Hoy volvemos a rebuscar en nuestro armario ropero para describir un pequeño proyecto en el que hemos reutilizado restos de varias prendas para hacer otra nueva, en este caso una falda.

Todo empezó cuando Nelumbonita decidió cortar una falda que resultaba demasiado larga para su gusto. La reforma fue sencilla: un corte a la altura deseada, un remate a ganchillo para evitar que se deshilachara el borde y: voilà!

Apariencia de la falda original tras ser cortada

Detalle del remate a ganchillo tras cortar la falda original

 

 

 

Como el retal sobrante de cortar la falda era bastante grande y de colores muy bonitos y tacto agradable, decidí intentar sacarle partido de alguna manera.

Retal a partir del que surgió la idea.

Construcción de la cintura de la falda a partir del bajo de una camiseta vieja de algodón

El retal era demasiado corto para poder hacer una falda sólo con él, pero pensé que con un poquito más de tela podría quedar una prenda bonita. Como el remate del bajo ya estaba hecho de fábrica, decidí añadirle una cintura en vez de alargarlo por abajo, para así aprovechar el dobladillo que venía ya “de serie”. Así, el primer paso fue medir qué longitud de tela hacía falta añadir para lograr la largura deseada: en este caso fueron unos 15 centímetros. Aprovechando una camiseta vieja de algodón negro, corté la cintura en dos partes simétricas, tratando de adaptar la forma de la prenda a la de mi cintura; ¡hay que aprovechar las ventajas de hacer prendas a medida! 🙂 Una vez unidas las dos partes por los laterales, cosí un dobladillo en la parte superior lo suficientemente ancho para pasar por dentro una goma elástica, ya que me parecía que este método es más sencillo y cómodo que los botones o el ajuste mediante un cordón anudado.

Detalle de cómo colocar la goma para la cintura

Detalle del dobladillo en la parte superior de la cintura, por el que pasa la goma elástica para ajustar la falda

Para pasar la goma, primero se cose todo el dobladillo excepto una pequeña parte, por la que se introduce la goma que se va pasando hasta dar toda la vuelta. Después, se cosen ambos extremos de la tira elástica, y por último se cierra la parte del dobladillo que quedaba abierta.

Una vez acabada la cintura, ajusté el contorno del retal a la medida necesaria, para lo que hubo que estrecharlo un poco. Finalmente, con una costura sencilla (en mi caso punto atrás porque la hice a mano, pero si disponéis de máquina de coser probablemente sería mejor una costura un poquito elástica) se unen ambas piezas y ¡ya tenemos la falda!

Y ahora, a seguir rebuscando ideas en los cajones… ¡con un poco de imaginación se puede sacar partido a casi todo!

¡Falda nueva!

Renovando el armario I – recuperando una camiseta

Camiseta original

Aspecto original de la camiseta. Lo que menos me convencía era su cuello demasiado cerrado, por lo que decidí ampliarlo para hacerla más llevable

*English version here*

Inauguramos la sección de reciclaje y reutilización con un objeto más que común: la típica camiseta que en su día compramos por algún motivo que ahora no recordamos, y que dormita en nuestro cajón a la espera de días mejores. En mi caso, no me ponía esta camiseta porque me parecía un poco sosa, y también porque el cuello se me hacía demasiado pequeño para lo que me suele gustar llevar. Por otro lado, donarla o convertirla en trapos y comprarme otra nueva no me parecía bien, ya que tiendo a aprovechar al máximo las cosas antes de deshacerme de ellas. Por eso decidí probar mis habilidades como costurera y rediseñar un poco la camiseta para darle un poco más de gracia.

Detalle de pespunte del cuello de la camiseta

Detalle del pespunte que remata el cuello

Corte para ampliar el cuello de la camiseta

Corte para ampliar el cuello de la camiseta

El primer paso es recortar un cuello amplio, en mi caso siguiendo la forma de otra camiseta de punto similar a esta que tenía una forma que me gustaba más. Tras cortar, se cose el borde con un pequeño dobladillo que evitará que se deshilache la tela y le dará un buen acabado. En este caso, para evitar que el cuello se estirase demasiado hice la costura con punto atrás.

Una vez rematado el borde,Blonda utilizada para rematar cuello y puños para dar un toque un poco más especial se puede añadir algún adorno. En este caso elegí una puntilla (o blonda) en color negro, no muy ancha para que quedase más discreto el conjunto (y también porque al ser la primera vez que hacía una cosa así preferí no empezar con algo demasiado llamativo). Se cose la puntilla por dentro de la costura del cuello, rematando después con pequeños dobleces en los ángulos (por así llamar a las zonas donde se cierra más la circunferencia) para que quede mejor ajustado una vez puesto. Añadimos el mismo detalle en los puños. En total, para un cuello amplio y puños en una talla mediana (40 en España) utilizamos unos 75 cm de puntilla.

Aspecto de la camiseta reformada

Este es el resultado final. Una vez acabado se me ocurre que podría quedar bien añadir la misma puntilla en la parte inferior de la camiseta, o hacer algún bordado sencillo para adornar un poco más el cuello. ¿Alguna sugerencia?

Marcos de fotos con botellas de plástico

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Navegando por la red encontré esta idea tan original a la par que ecológica. Se trata de fabricar marcos para fotos con piezas hechas con botellas de plástico. Aquí dejo el link que me sirvió a mí:

http://www.youtube.com/watch?v=dukwNu9TOes

¡Gracias por la idea, TheBrisalatina!

Yo probé a hacer dos marcos. Necesité unas 5 botellas para cada uno, porque la parte que se puede aprovechar de ellas es pequeña.

Marco azul botellas de plástico recicladas

Este fue el primero que hice, combinando botellas transparentes y azules. Además, utilicé un punzón para hacer unos detalles grabados.

Marco verde botellas plástico recicladas

En este segundo marco, utilicé unas piezas verdes para dibujar dos franjas sobre el blanco.

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