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Camaleón amigurumi

Continuamos la serie de animales amigurumi con este gracioso camaleón:

Camaleón amigurumi

La figura se comienza tejiendo la característica cabeza con forma de pirámide, y  luego se inserta el cuerpo, haciéndolo curvo y terminándolo en una cola en espiral. Una peculiaridad del tronco del camaleón es que la parte curva tiene la mitad de los puntos altos y la otra mitad bajos, para poder dar la forma deseada. De esta manera, en la barriguilla se ven las filas más apretadas que en el lomo.

Camaleón amigurumi base@

Aquí se pueden apreciar los puntos de las vueltas que constituyen la parte arqueada del cuerpo.

Después se añaden las patas (¡tienen dos dedos! ^^) y los ojos, comenzándolos a tejer insertando los puntos directamente en el cuerpo o la cabeza, respectivamente. Por último, se añaden los detalles de color en el lomo y las aristas de la cabeza, para hacerlo más atractivo.

Camaleón amigurumi frente

Todo el muñeco está hecho con hilo de algodón del número 8 y el relleno es algodón. Para las pupilas de los ojos, el hilo se cosió con una aguja lanera.

¡Esperamos que os guste!

Galgo amigurumi

Esta semana presentamos un amigurumi que encantará a los amantes de los animales, en especial de los perros: un galgo.

A partir de una foto del animalito, El Taller de Nelumbonita intentó hacer una réplica de ganchillo para que el dueño pudiese llevarlo consigo a todas partes junto a las llaves. Para ello, utilizamos hilos de algodón blanco y negro, ambos del nº 8. Una vez finalizado el muñeco, el resultado fue el siguiente:

Galgo amigurumi base

Tras acabar la base del muñeco, se dieron los toques finales: ojos, hocico y manchas del pelaje. Para los ojos, elegimos el hilo negro, y para el resto, utilizamos maquillaje, de forma que se pueda difuminar el color y quede más parecido al pelaje real.

Galgo amigurumi terminado@Finalmente, preparamos el paquete utilizando un trozo de papel de celofán que habíamos guardado de un ramo de flores, e hicimos el sello del Taller con lacre rojo. Después de entregarlo al destinatario, nos hicieron llegar una foto del amigurumi con el modelo perruno, Lui, olisqueando su doble de hilo 🙂

Galgo y su amigurumi

 

Llavero de elefante

Publicado en

Esta semana traemos nuevamente una creación de ganchillo, para poder decorar bolsos, mochilas, o para acompañar nuestras llaves. Un llavero de elefante:

Elefante fondo amarillo @

Para su confección se necesita:

Hilo de algodón. En este caso es del número 9.

Ganchillo. Utilizamos también el número 9.

Algodón para el relleno.

Retales, abalorios y colgantes, para adornar.

– Una cadenita de llavero.

El patrón lo podéis conseguir pinchando aquí, así como en la sección “Biblioteca”.

Hacer el llavero es sencillo: se tienen que tejer dos elefantes como el que aparece en el patrón, y después juntarlos por el borde con punto enano .( ¡Antes de cerrar del todo se tiene que meter el algodón!). Luego es cuestión de imaginación, para decorar el elefantito a nuestro gusto. En este caso que mostramos, añadimos un cascabel pequeñito para que quedase más gracioso.

Monedero de ganchillo tamaño XL

Publicado en

Hace varias semanas publicamos un post en el que mostrábamos cómo hacer monederos de ganchillo con forma de rodajas de frutas. Si lo queréis recordar pinchad aquí.

Pues bien, me encargaron hace un tiempo una rodaja de limón, pero la querían para guardar también las llaves de casa, por lo que tendría que hacer un monedero tamaño XL. ¡Ningún problema! Si queremos agrandarlo, lo único que hay que hacer es seguir el patrón que llevábamos y tejer unas cuantas vueltas más, engrosar el ancho ligeramente y alargar la parte de ganchillo que cubre el ancho que no queda ocupado por la cremallera.

Y así hacemos al hermano mayor:

Limon grande y pequeño ganchillo

Y avance para la próxima semana, lanzamos una pista: son tres principalmente, y el tema de la fruta va mucho con ellos…. ¿qué será?

¡Hasta el Jueves!

Estuches de ganchillo

Esta semana presentamos otro trabajo con ganchillo. En esta ocasión son estuches pequeños, para poder llevarlos en el bolso y que contengan lo indispensable.

Materiales:

– Hilo de algodón.

– Cremallera de 20 cm.

– Tela para hacer el forro.

– Adornos varios.

– Ganchillo, aguja e hilo.

Estuches con lapices @

En la imagen superior presentamos dos modelos: el primero, morado con el forro azul marino, está tejido de la siguiente manera:

– La primera fila es una cadeneta que abarque un poco menos de la longitud total de la cremallera (contando la tela).

– La segunda fila es de punto bajo, para reforzar el borde del estuche, porque ahí nos apoyaremos para coser la cremallera y el forro posteriormente.

– Las filas siguientes siguen el mismo patrón: un punto alto, dos puntos de cadeneta, y otro punto alto dejando un punto bajo de la fila anterior libre. De esta forma queda una estructura calada que deja ver la tela del forro. Aquí se puede jugar con el contraste de colores para hacer más llamativo el estuche y destacar la trama del tejido.

– La última fila será de punto bajo, para que quede igual que el extremo opuesto, más fuerte.

El otro estuche es más sencillo de confeccionar puesto que el propio hilo hace degradados de colores, así que sólo será cuestión de tejer los puntos seguidos.

Cuando tenemos tejido el ganchillo, se dobla la pieza a lo largo y con el mismo ganchillo se unen los extremos. después daremos la vuelta para que esa costura quede por dentro. Otra opción es coser con una aguja y el mismo hilo del estuche. Así no hace falta darle la vuelta al tejido.

Después toca hacer el forro de tela, al que añadiremos después la cremallera. Para ajustar mejor todo, es preferible hilbanar primero las piezas y después dar las puntadas definitivas que aseguren la costura. Una vez juntas la tela y la cremallera, lo uniremos al estuche de ganchillo con cuidado de no acercar demasiado el tejido a la cremallera, para poder garantizar la apertura y cierre de la misma sin problemas.

Finalmente se le pueden añadir detalles con hilo de otro color y/o elementos como botones u otras piezas decorativas.

Por experiencia comentaré que estos estuches duran igual que cualquier otro comprado en tiendas. El morado lleva 7 años cumpliendo su papel a las mil maravillas, ya sea como estuche escolar o como neceser para lápices de ojos y labios.

Broche de flor de ganchillo (II)

Como prometimos las Navidades pasadas, ya estamos de vuelta, con novedades y entradas que quedaron pendientes el año anterior. Comenzamos con un broche que aparecía en los pedidos navideños y que, según he sabido, ha gustado mucho entre la gente.

Broche flores ganchillo

En realidad son tres piezas, porque un broche con una sola flor quedaba muy pequeño. A continuación dejo el patrón que he preparado en formato PDF y que espero se entienda bien. Si alguien tiene dudas no tiene más que escribir al final del post un comentario y lo resolveremos =)

Flor de ganchillo estrellada 7 petalos

Como se puede ver, el centro de la flor tiene un punto especial, al menos a mi me resultó nuevo. En un principio me pareció complicado, pero no es difícil. En el patrón está descrito, no obstante dejo el link del blog que me ayudó a averiguar cómo se tejía:

http://ing-things.blogspot.co.uk/2012/03/diy-little-crochet-flower.html

Las tres florecitas están cosidas unas con otras, pero además van pegadas a un pedazo de fieltro. Por un lado esto permite tejer los broches con hilos finos y darles cierta resistencia para que no se doblen, y por otro lado, se puede aprovechar para utilizar un color que contraste y así hacer que resalte más el trabajo. El pegamento utilizado fue uno especial para telas, pero la cola para pegar papel (clásico pegamento Imedio) también serviría. Lo último es coser la base del broche, que, en caso de que se trate de un broche grande y la base no abarque toda la superficie, será preferible coserla en una parte por encima de la mitad, para asegurar que de ninguna manera se nos deforme o doble.

¡Y alegremos las solapas de nuestros abrigos! =)

Robot amigurumi

Esta semana presentamos una creación que llevábamos guardando en secreto durante bastante tiempo, pero es que ha sido un regalo ¡y no podíamos desvelar nada antes de tiempo!
La técnica mayoritaria ha sido el amigurumi, pero también hay parte de costura y de mecánica, donde nuevamente aparece en escena el manitas de la casa =) [Como sé que en algún momento el manitas querrá cogerse vacaciones e irse de paseo unos días, yo me quedo a su vera y observo cómo se maneja con las herramientas, para que cuando me toque hacerlo no me salga un churro. No obstante creo que necesitaré mucha práctica para igualarle…..]

El muñeco está hecho por partes separadas, ensambladas posteriormente con la aguja.  En este caso el hilo utilizado fue de nylon, de forma que no tiene pelusilla y queda con un aspecto brillante. Es muy resistente, pero también es más difícil de domar y manejar con el ganchillo. Las partes cuadradas se rellenaron con espuma de embalajes, para que no se perdiesen las formas rectas. En la parte superior lleva un tirabuzón también hecho con ganchillo, a modo de antena.

Los detalles finales, los más divertidos, fueron saliendo sobre la marcha prácticamente. Rebuscando en la caja de la costura encontré botones grandes blancos (¡de la bata del colegio!) y otros negros más pequeños. Eran diferentes, pero ya sabemos que un robot no tiene por qué ser perfecto, sobre todo si está hecho de material reciclado =) Las orejas salen de unas lamparitas de led, y las tuercas que aparecen en los laterales del robot son cuentas de una pulsera rota. Los únicos elementos que busqué a propósito fueron las “lucecitas” de la tripa. Quería de varios colores y transparentes, y enseguida supe que tenía algo que podía valer =)

El premio se lo llevan las manos, unas tenacillas confeccionadas a partir de terminales para cables superpuestas. El puntazo es que se pueden abrir y cerrar =D ¿Y para qué? Pues para que el simpático robotito nos muestre su parte más humana…..

Esta ha sido una manualidad costosa y difícil de repetir. El muñeco mide unos 20 cm de pies a cabeza. El reto ahora es elaborar uno más sencillo y fácil, sacar un patrón y así poder fabricar robotillos peques y portables, así que estad atentos porque dentro de unos días quizás tenga el patrón disponible para todo el que quiera tener un dulce robot =)

Estrellas de ganchillo

Esta vez presentamos una creación no original, así que comenzamos dando las referencias y agradeciendo a Jodie su entrada en el blog http://jellywares.blogspot.com.es/. Todo empezó cuando estaba rebuscando por Pinterest y me encontré con una estrella hecha con ganchillo, sencilla y mona. Guardé la imagen y saqué el patrón. Luego empecé a hacer más estrellas en varios colores y al mismo tiempo se me encendió la bombilla y decidí emparejarlas y unirlas con ganchillo en otro color de hilo. En este caso era hilo de algodón del número 5.

Aquí están por una cara…

…y por la otra

 He pensado que se les pueden añadir abalorios o lentejuelas y luego atarlas con un hilito o una cadena para poder usarlas de llavero, solas, en grupos o con otras más pequeñitas que se pueden conseguir tejiendo con hilos más finos.

Y aquí están esperando las estrellas, ¡a ver si las termino y por fin muestro cómo quedan!

Próximamente el resultado final con los toques decorativos…..

Tortuga amigurumi

Esta semana presentamos una creación casi obligatoria para este blog. Siendo nuestro icono una tortuga, no podía faltar la versión amigurumi de este animalito.

La figura consta de varias piezas ensambladas en el círculo que describe la concha. El resultado es mejor si se combinan dos grosores de hilo, y se utilizan colores que contrasten. Vamos a ir paso a paso:

En primer lugar, se confeccionan 7 hexágonos para preparar las piezas de la parte superior de la concha. Yo siempre elijo 3 colores diferentes: el del centro, que sea el que más destaque, y los otros dos más suaves. Todos los hilos del mismo grosor. Se hace un círculo de tres puntos de cadeneta y en la segunda vuelta hacemos un punto bajo pinchando en el centro del círculo, seguidamente dos puntos de cadeneta en el aire, y de nuevo punto bajo. En total han de quedar seis tandas de cadenetas, que conformarán los vértices del hexágono.

Cuando ya tenemos los siete hexágonos, los cosemos con un hilo de un color que contraste con los demás, y de un grosor menor. Juntamos las piezas por las aristas del hexágono del centro y tres de las otras seis. Al final quedarán libres las aristas externas. Entonces es momento de tejer con un ganchillo más fino (recordemos que el hilo es más fino) un círculo alrededor. Tres puntos bajos para la arista más externa, y para la arista lateral hay que tejer un punto bajo + punto medio + punto alto. Se continuará con otra arista lateral, por lo que de nuevo tejeremos punto alto, punto medio y punto bajo, y a continuación tres puntos bajos. Cuando terminemos nos quedará con forma de cuenco. Tiene que ser así puesto que la concha de la tortuga no es plana.

Aquí se puede ver la parte inferior de la concha

Ya hemos hecho lo más complicado. Ahora toca tejer la parte baja de la concha. Suelo coger el mismo hilo que para uno de los hexágonos de la parte superior (=hilo grueso=ganchillo grueso), dejando otro para las patas, cabeza y cola. Se comienza con tres puntos de cadeneta en círculo, una segunda vuelta de seis puntos bajos, una tercera vuelta de punto alto con dos puntos por cada uno de la vuelta anterior, y la cuarta y última vuelta del mismo modo que la tercera. Queda un círculo de menor tamaño que la parte superior de la concha, pero eso también nos ayudará a darle volumen cuando ensamblemos las piezas y lo rellenemos con algodón.

Las últimas piezas que faltan son las patas, cabeza y cola de la tortuga.

 Cabeza: inicio con tres puntos de cadeneta cerrados en círculo; segunda vuelta, seis puntos bajos; tercera vuelta, alternamos, dos puntos bajos en uno de la vuelta anterior, un punto, un punto. Dos puntos, un punto, un punto; cuarta vuelta, seguimos el mismo patrón que la vuelta anterior; quinta vuelta, hacemos un punto bajo en cada punto de la vuelta anterior; sexta vuelta, repetimos la vuelta anterior; séptima vuelta, hacemos un punto juntando dos de la vuelta anterior, luego un punto, y otro punto, y así repetimos hasta completar la vuelta.; octava vuelta, igual que la anterior, y finalmente cerramos con el ganchillo, uniendo los puntos de esta última vuelta en una línea recta.

 Patas: inicio con tres puntos de cadeneta cerrados en círculo; segunda vuelta con seis puntos bajos; tercera vuelta, alternando dos puntos bajos en uno de la vuelta anterior, un punto, un punto. Dos puntos, un punto, un punto; cuarta vuelta, tejemos un punto bajo por cada uno de la vuelta anterior; quinta vuelta, hacemos un punto bajo juntando dos de la vuelta anterior, luego un punto, y otro punto. Nuevamente un punto juntando dos, y así hasta completar la vuelta. Rellenamos la patita con algodón y cerramos con el mismo ganchillo, haciendo una costura en línea recta.

Cola: inicio con cuatro puntos de cadeneta cerrados en círculo; en cada vuelta siguiente, se disminuye un punto hasta que quede una puntita. En este caso no hace falta rellenar con algodón.

¡ Ya tenemos todas las piezas! Ahora enhebramos un trozo de hilo fino del que usamos para juntar los hexágonos y comenzamos a ensamblar la tortuguita. Yo siempre empiezo a unir la parte superior e inferior de la concha con la cabeza enmedio. Hay que distribuir bien los puntos por todo el círculo y tener en cuenta que la parte inferior de la concha tiene menos que la superior, así que en la parte de abajo un punto se usará varias veces. Calculamos los espacios para ir añadiendo las patas y la colita, y cuando nos quede juntar la última pata, rellenamos la concha con algodón. Hay que moldear un poco y darle forma con los dedos, porque si no la parte inferior de la concha nos puede quedar abombada.

Una vez juntas las piezas, queda tejer un volante alrededor de la parte superior de la concha. Pinchando en los puntos que quedan junto a la parte inferior, se tejen dos vueltas de punto bajo. Así la tortuga tiene otro aspecto, no?

Y por fin los detalles: cosemos la boca, las uñas de las patitas y añadimos un par de abalorios negros para los ojillos.

Reutilizando: de sábana a pashmina

Esta entrada tiene todo el derecho a aparecer con retraso. La verdad es que ha sido un trabajo largo y algo costoso, pero el resultado ha merecido la pena.

Todo comenzó con una sábana que estaba rota. Como era un poco vieja, la tela estaba suavecita y daba pena tirarla o hacerla trapos!! así que se me ocurrió convertirla en pañuelos para el cuello. Conseguí sacar dos cuadrados de un tamaño apropiado.

Uno de los trozos de tela listos para atacar con el ganchillo

Para comenzar a tejer el borde con el ganchillo primero saqué un hilo a la altura a la que debería pinchar en la tela para apoyar los puntos. Así no me torcería. Además, estando la tela desgastada era fácil separar el hilito. Eso lo hice en los cuatro lados. Hay que procurar no sacar el hilo demasiado cerca del borde, ni demasiado lejos, porque se nos puede deshacer todo o bien atrapar demasiada tela en las puntadas.

El siguiente paso ya es comenzar a tejer. Esta vez utilicé un hilo de algodón del número 12 y un ganchillo del 9, aunque bien habría aceptado un ganchillo del 11, habría quedado más fino.

La primera vuelta es la más difícil, porque hay que procurar hacer las puntadas a una distancia similar, y al llegar a la esquina hay que conseguir meter la tela de los dos lados y hacer unos cuantos puntos apoyados en el mismo hueco de la tela. El resto de vueltas son más sencillas, simplemente siguiendo el patrón deseado. En este caso, aquí dejo el mío:

En total son tres vueltas las que hay que hacer. En la segunda, hay que formar arcos de 7 y 3 puntos sucesivamente, apoyándolos cada 6 y 2 puntos de la vuelta anterior, respectivamente. La tercera vuelta es la más costosa ya que hay que ir formando los tréboles y las flores, cuya longitud del tallo se va alternando: una vez cinco puntos, otra vez tres. Al principio cuesta, pero como el pañuelo es grande se acaba aprendiendo de memoria =).

Para finalizar, añadí en las esquinas dos detalles a modo de colgantes, que muestro en la siguiente imagen.

Una vez terminada la labor optimizaremos el resultado pasando la plancha para dejar bien encaminados los puntos y dar forma a los arcos y las flores que se han quedado un poco pochas. ¡Y listo para llevar!

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