Tengo el honor de presentar el último regalo que he preparado =) Al ser para alguien muy especial, tenía que ser algo «grande». Así que empecé a estrujar las neuronas en busca de una idea original y práctica. Me inspiré al ver una imagen en internet y a partir de ahí me puse en funcionamiento, con ayuda de sabios consejos. ¡Un costurero!

Los materiales los fui a buscar a una mercería que se ha convertido en el centro de mis ilusiones, me pasaría horas allí mirando todo lo que tienen…
1- Hilo de nylon de colores. Es un único carrete que va degradando el color de amarillo a azul y a verde. Este hilo es muy duro y resistente, pero por contra, es más complicado para tejer con el ganchillo.
2- Tela para el forro interior de la cesta. Calcula para forrar el interior y un poco más, para añadir bolsillos en los laterales.
3- Goma eva o etilvinilacetato. La utilizaremos para meterla entre el tejido de ganchillo y la tela interior, para dar más consistencia y cuerpo a la cesta. La intención es que al quedar abierta, la cesta adopte una forma circular y al cerrar el broche se puedan acercar los dos lados, como si fuera un capazo.
Otros materiales de que se compone este costurero son:
4- Plástico duro, para hacer la base redonda. Habrá que hacerle unos agujeros para coserla a la base de ganchillo.
5- Alambre para dar forma a las asas.
6- Artículos para decorar. En este caso, cinta semitransparente azul, un botón de madera, un colgante con forma de estrella y cascabeles pequeñitos de colores.
7- Ganchillo (nº 0 ), aguja lanera, aguja normal, hilo de coser, tijeras, alfileres, pegamento………¡paciencia e ilusión! =)
Como la manualidad es compleja, haré una primera parte en la que explique la parte del ganchillo, y posteriormente publicaré el resto en otra entrada.
Comencé confeccionando la cesta tejiendo con ganchillo el hilo de nylon. La técnica es igual que la del amigurumi, se comienza con un anillo de 6 puntos y en cada vuelta se dobla el número de puntos. Primero se hace la base, con punto bajo. Mi referencia fue una maceta, porque tanto el tamaño como la forma se asemejaban a la idea que tenía para el cesto (la base un pelín más estrecha que la boca). Cuando terminé la base, hice una vuelta enganchando los puntos en los de la penúltima fila, para que quedase un ribete que señalase el final de la base y además me ayudase a la hora de coser la base de plástico.
A continuación tejí la pared del cesto con punto alto. De la misma manera, con la técnica del amigurumi, con cuidado de no añadir demasiados puntos. Comprobar continuamente el trabajo hecho con la maceta es muy útil, pues permite ver fácilmente cuándo es necesario añadir puntos. Un poco por encima de la mitad de la altura del cesto, dediqué una vuelta a tejer un punto alto con varios de cadeneta, para dejar un calado y posteriormente añadir el lazo. Por último, para rematar el borde superior hice una fila formando arcos apuntados. Para ello,se pincha en un punto y se tejen tres puntos altos, uno de cadeneta y otros tres altos; dejando dos puntos en blanco, se salta al tercero y se hace un punto bajo para sujetar todo el arco anterior; se saltan dos puntos más y en el sexto se vuelven a tejer seis puntos altos. Así continuamente hasta terminar la vuelta.

Esquema para confeccionar los arcos apuntados: los arcos morados simbolizan puntos de la vuelta anterior; los coloreados son aquellos en los que se apoyan puntos; los huecos, los que han de saltarse. Las barras naranjas simbolizan los puntos a tejer; punto bajo o punto alto. El círculo morado en la parte superior representa el punto de cadeneta.
Para elaborar las asas primero dividí la cesta en dos partes, tomando como referencia la unión de las vueltas de la pared. Primero hice varios puntos bajos apoyándome en los puntos que quedan por debajo de los arcos, por el interior de la pared del cesto. Después tejí una cadeneta suficientemente larga para dejar pasar la mano holgadamente, y volví a apoyar en el otro extremo de esa mitad. Di media vuelta y fui envolviendo la cadeneta con puntos bajos, dándole un aspecto de tubo al asa. Repetí el mismo proceso en la otra mitad del cesto, y por último introduje los alambres por dentro de ese tubo que se había formado.
Lo último que queda por tejer es el cierre. Basta con hacer dos líneas de punto alto, y acabar uno de los extremos con una cadeneta que ejerza de ojal para el botón que se ha elegido.
¡¡La semana que viene terminamos la labor!!
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